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martes, 29 de diciembre de 2015

Horror Cinema



Titulo: Horror Cinema
Genero: Yuri, Drama, Comedia
Capitulos: ...
Estado: En proceso.
Autor: Popi-Chan (Sublime Nightmare88)
Sinopsis:

Ezra es una directora de teatro y cine independiente de terror, ahora que ha superado la ruptura con su ex se siente lista para pasar de pagina y continuar con su vida. Sus amigos deciden ayudarla presentandole a Dominique ya que la joven tiene algo que Ezra quiere.





Capitulo 02
Capitulo 03
Capitulo 04
Capitulo 05
Capitulo 06
Capitulo 07
Capitulo 08
Capitulo 09


Horror Cinema prologo y capitulo 01

Horror cinema


PRÓLOGO


Ezra soltó un pesado suspiro que se perdió entre los aplausos de las personas que estaban a su alrededor, miró a su acompañante quien le sonrió mientras se encogía de hombros, podía leer en su expresión lo que estaba pensando su amigo, al parecer no había sido la única a la que había desagradado aquella obra. La gente comenzó a retirarse de la sala, Dex se colocó su gorra en la cabeza, mientras Ezra se acomodaba los lentes de aumento que se le habían resbalado poco a poco durante la función.
En cuanto el número de personas se volvió casi nulo se pusieron de pie y salieron, en cuanto pusieron un pie en la calle sus respiraciones se hicieron visibles frente a ellos haciéndoles ver que la temperatura del ambiente seguía igual que cuando habían entrado a ver aquella obra de teatro. Ambos observaron como algunas personas hablaban muy animadamente de la puesta en escena que acababa de finalizar. Para Ezra aquello había sido una ofensa a Wes Craven –quien seguramente se estaba revolcando en su tumba en ese momento– y al clásico que había remedado su némesis Tatum. Dexter vio cómo su castaña amiga se acercaba a ver el cartel de la obra, él se puso a su lado mientras ella acomodaba bien la bufanda alrededor de su cuello, estaba haciendo bastante frío aquella noche.
–Lala… –la llamó mientras se ponía a su lado.
–Didi. –se giró a verlo– ¡Es casi una calca de “La última casa a la izquierda”!  –se quejó la chica de grandes y expresivos ojos color avellana.
–Tú y yo sabemos que Tatum nunca ha sido original.
–No, pero era prácticamente era la obra de Craven.
–Claro que no, los diálogos eran pésimos.
–Bueno… –Ezra sonrió– Cierto.
–Deberíamos irnos, es algo tarde y aun quiero hablarte sobre algo.
–¿¡Lo ves!? –exclamó una voz femenina cerca de ellos– ¡Es Dexter Hooper! –un grupo de chicas los había acorralado mientras discutían, sacaron sus celulares y comenzaron a tomarle fotos al pelirrojo.
Aquello había atraído la atención de más gente, Ezra puso sus manos en su gorro de lana negro que cubría su –largo y desordenado– cabello castaño dorado rogando no ser reconocida como su amigo. La gente poco a poco los empezó a rodear y algunas personas intentaban ver su rostro. Volteo a ver a Dexter quien ya comenzaba a sudar y forzaba su mejor sonrisa. En cuanto los ojos de su amigo se posaron en ella movió los labios diciendo “lo siento” y acto seguido tomó la gorra de su amigo y la arrojó al aire las personas a su alrededor parecieron hipnotizados por la prenda del joven por lo que Ezra salió huyendo del lugar ignorando los gritos del pelirrojo.

–¿Laurie? –escucho preguntar una voz que ella conocía muy.
Se detuvo a dos cuadras de la escena de su fuga, volteo a ver a la mujer de cabello negro corto que estaba dentro de un automóvil estacionado.
–¿Tatum? –dijo mientras recuperaba un poco de aire– ¿No deberías estar en el teatro? –cuestiono la castaña, ella era la directora debía estar al pendiente de que todo saliera bien. Debía ser la primera llegar y la última en salir del lugar.
–Si, pero fui a buscar algo para mi novia. –le respondió en un tono que no le agrado a Ezra, además de recordarle algo bastante desagradable.
–Como sea, debo irme. Mañana debo grabar. –soltó molesta.
–Ósea que lo próximo que hará la directora y escritora Ezra Laurie Hardesty es una película… –dijo con burla.
–A diferencia de la directora Tatum Cummings mis trabajos son 100% originales. –Ezra observó como la pelinegra fruncía el ceño y su rostro se ponía rojo.
–Yo hago muy buenos remakes. –se defendió.
–¡De clásicos que no lo necesitan!
–Sigues siendo igual de desagradable Laurie.
–Tú empezaste y no me llames por mi nombre.
Sus miradas estaban en un duelo intenso, la primera en desviar la mirada seria la que perdería aquel encuentro, ambas lo sabían, por eso ignoraban por completo lo que ocurría a su alrededor por lo que cuando apareció cierta peli naranja en escena ninguna de las dos se dio cuenta.
–¿Tate, Lala? –ambas voltearon a ver la intrusa.
–Nan, ya iba a llevarte la cena. –dijo la pelinegra saliendo del auto con una bolsa de papel en su mano izquierda.
La castaña y la peli naranja intercambiaron miradas y el ambiente poco a poco comenzó a ponerse pesado, entonces llegó Dexter, quien se veía bastante sucio y despeinado.
–¡Lala! Que cruel eres… –se quejó el joven.
– ¡Rayos! –Ezra miro atrás del joven y vio cómo se acercaba un grupo considerable de chicas. Sin decir una palabra más la castaña corrió con su amigo siguiéndola de cerca.
–Será mejor que nosotras también nos vayamos. –dijo Tatum tomando con su mano libre a su novia Nancy.
–Creía que Lala ya lo había superado.
–¿Tú crees que te volverá a hablar como si nada? –comenzaron a caminar hacia un callejón para no ser vistas, Nancy se veía triste por las palabras de Tatum– Sé que su relación se acabó en buenos términos, pero, eso no quita el hecho de que soy su persona favorita.
La peli naranja no dijo nada, solo asintió con la cabeza mientras observaba a las chicas correr por la calle detrás de su exnovia y su amigo.

–En serio… –apenas pudo pronunciar Dexter mientras jadeaba– ¿Por qué lo estacionamos tan lejos?
–Por qué dijiste que mi auto es muy reconocible. –respondió Ezra mientras se quitaba la bufanda y su gorro para luego aventarlos al asiento trasero.
–Me debes una gorra.
–No.
–¿Por qué no?
–¿Te acuerdas en sexto grado lo que le hiciste a mi gameboy color edición especial de Pokemon con el cartucho de Pokemon Silver?
–Ay no…. –dijo el pelirrojo escurriéndose por el asiento del copiloto– Lala, era de Star Wars edición especial autografiada por Obi Wan Kenobi.
–Didi, no estaba autografiada por Obi Wan. –dijo con fastidio– Estaba autografiada por Alec Guinness.
–¡Es lo mismo! –gritó– ¡Él es Obi Wan!
–Bueno mi gameboy color estaba firmado por Satoshi Tajiri.
–Lala… –suspiró el pelirrojo– ¿Así agradeces que te salve de aquella incómoda situación?
–No sé de qué hablas. –inconscientemente estaba apretando el volante de su auto.
–Creía que ya no sentías nada por ella.
–No es tan fácil, tu sabes que estuvimos juntas 5 años.
–Hace unos días me dijiste que estabas lista para continuar con tu vida, incluso quería ayudarte a cumplir con una de las cosas que querías hacer con ella y no pudiste.
–Lo estoy, pero no deja de ser dolo… –se interrumpió a si misma observando a su amigo confundida– ¿Con que cosa querías ayudarme?
–¿Recuerdas que tú y Nancy estaban por concluir cierto trámite? Recuerdo que tú estabas bastante emocionada porque tenías algo de tiempo con la ilusión de ser mamá.
–Eso, se canceló cuando nos separamos…
–Y esa es la razón por la que esa ruptura te dolió tanto.
–¡Espera! Estas diciendo que…
–Tengo una amiga con un problema. –le comento Dexter.
–¿Una amiga que no conozco? –preguntó Ezra.
–Okay, es amiga de Jess. Estábamos tratando el asunto nosotros antes de decirte algo seguro.
–¿Estaban planeando un complot? –la castaña por fin arranco su auto y comenzó a avanzar rumbo al edificio donde vivía su amigo.
–Es que esta chica no estaba segura de que hacer. –desvió su vista hacia la ventana viendo como algunas gotas de lluvia golpeaban contra el cristal, solo esperaba que no se convirtiera en una tormenta– Ella está terminando su carrera, y quedó embarazada de su novio. El chico no quiere hacerse cargo y ella no quiere saber nada del bebe, pero tampoco quiere abortarlo, dice que va en contra de lo que cree.
–¿Y quiere darlo en adopción?
–Ahora sí. Antes de que Jess hablara con ella no sabía qué es lo que haría.
–Por eso no me habían dicho nada.
–Aún no es algo muy seguro, ella quiere conocerte, dependerá de ti.

Ezra entró en su casa y arrojó las llaves hacia la barra de la cocina, las cuales se deslizaron por la superficie plana para terminar en el piso emitiendo un sonido metálico. Y camino hacia el sofá desplomándose en él, encendió la tv que estaba justo en donde lo había dejado, en HBO y estaban pasando Scream 4. Eso la hizo recordar la pésima obra que había visto. ¿Buenos remakes? No ha visto ningún remake que supere a su primer versión, si acaso que la igualaran pero eran muy escasos esos casos. Tatum era pésima directora de remakes, casi como Rob Zombie, bueno eso era exagerar, hasta su archienemiga tenía más aciertos que ese señor. Refunfuño recordando cómo había destrozado uno de sus clásicos favoritos con su remake; Halloween.
Sentir que su celular vibraba la trajo de vuelta a la realidad, lo sacó del bolsillo de su pantalón y vio un mensaje de su amiga Jess, le avisaba que Dexter le había dicho que ya sabía de la situación de su amiga y preguntaba si estaba libre al día siguiente. Debía ir por la mañana a checar la locación para su próximo trabajo pero calculo que por la tarde ya estaría libre, eso le respondió y luego decidió prestarle atención un rato a Neve Campbell.



1


El automóvil iba por la carretera al límite de la velocidad permitida, y su castaña ocupante iba cantando a todo pulmón “do I wanna know?” de los Arctic Monkeys. Kilómetros de bosque la rodeaban y no estaba segura de cuánto faltaba para su destino, los letreros que había pasado estaban demasiado oxidados y borrosos como para saber siquiera si iba por buen camino, pero no estaba preocupada, llevaba más de medio tanque de gasolina y estaba consciente del tiempo transcurrido desde que había salido de la ciudad. Diviso una gasolinera y concluyó que ahí se detendría a comprar algo para tomar –ya que usualmente hay tiendas 24 horas en esos lugares– y conseguir un mapa de la zona o mínimo preguntar.
“Otherside” de Red hot chili peppers comenzaba a reproducirse en su autoestéreo cuando paso la entrada de la gasolinera y fue directo al estacionamiento de la tienda. Bajo de su auto tarareando la canción donde se quedó cuando apago el auto, y luego de poner seguro ingreso en el local.
Ezra se encontró con que era la única clienta del lugar, y estaba sola con el encargado de la tienda, un joven de unos 21 o 22 años. Camino hacia los refrigeradores y tomo una botella de agua, cerró la puerta de vidrio y escucho como alguien más entraba al lugar, era un hombre que se veía bastante cansado, era bastante alto y robusto, tenía la típica pinta de camionero. Le fue imposible no recordar aquel cuento corto de Stephen King; “Camionero grande”. La imagen de alambre de púas en medio de la carrera vino a su mente cuando aquel hombre volteo a verla, se giró quedando de frente de nuevo a los refrigeradores y paso por la partes de los refrescos, sacó una botella de Coca-Cola mientras se decía mentalmente que debería tener cuidado con los obstáculos de la carretera.
Aquel hombre ya se estaba yendo cuando se acercó a la caja a pagar, busco con la mirada mapas pero no dio con ninguno así que pregunto atrayendo la atención del “camionero”.
–¿No tiene algún tipo de mapa?
–No, lo siento. –dijo el chico algo apenado– Casi no me los traen y cuando pasa se terminan muy rápido.
–Oh, ya veo. –sacó su celular para confirmar la ubicación del lugar al que iba– ¿Cómo puedo llegar a Tunich?
–Pues hay dos maneras. –respondió el corpulento hombre que se suponía ya se iba– Puedes continuar de largo 2 kilómetros y luego dar vuelta en la segunda bifurcación, es un camino de tierra, pero en menos de 30 minutos ya estarás en Tunich.
–¿Y la otra manera? –pregunto la castaña.
El camionero la observo como dudando si darle la otra opción– Tienes que ingresar a la autopista ahí no  hay tanto pierde por las señalizaciones, pero tendrías que rodear para llegar ahí, tardarías más o menos como 2 horas.
Ezra arqueo la ceja y volteo a ver al chico que atendía el local, se veía algo pálido y estaba sudando a pesar de que el aire acondicionado estaba funcionando perfectamente bien, susurro un “gracias” suficientemente audible para el hombre que le había dado instrucciones y él se retiró mientras pagaba.
–Creo que a veces es mejor tomarse su tiempo. –comentó el joven.

“It’s my life” con la voz de Bon Jovi resonaba en el interior del vehículo mientras avanzaba dudosamente a aquella bifurcación que le habían mencionado minutos atrás. Ahora estaba más pensativa por lo que pasó en la tienda, casi se le pasa el camino donde debía dar vuelta, por lo que dio un fuerte frenon que de no ser por el cinturón de seguridad se había impactado contra el volante. Suspiro pesadamente y echo el coche de reversa, volanteo e ingreso al camino de tierra, árboles era todo lo que sus ojos alcanzaban a ver aparte del polvo que su auto producía al avanzar. Aquel atajo de alguna manera la hacía sentir incomoda, esa palabra “atajo”, la hizo detenerse por completo, la imagen de un alambre de púas en la carretera volvió a aparecer en su cabeza. Ezra soltó una sonora carcajada, estaba cometiendo el mismo error que muchos protagonistas de películas de terror, atajos en la carretera desembocaban en tragedias sangrientas que podían evitarse si no eras impulsivo. Puso la palanca de cambio en la “R” y retrocedió para volver a la carretera mientras reía aún, quizás estaba siendo paranoica, o talvez simplemente comenzaba a afectarle ver tantas películas y leer tantos libros de terror y suspenso. Fuera como fuese prefería ir a lo seguro.

2 horas y 45 minutos es lo que había tardado en llegar a su destino, al parecer aquel lugar estaba solo a 40 minutos de la ciudad donde vivía –si hubiera tomado la autopista desde el principio– y por ir cantando y no prestando atención a los letreros de la carretera se había pasado de largo, por lo que había perdido más de 4 horas de su vida llegando a un lugar que estaba relativamente cerca de donde vivía.
–Nunca he estado a favor de que tecnología me diga a donde ir, pero creo que me vendría bien un GPS.
Ezra bajo de su coche y camino a donde estaba una señora mayor a la que le había telefoneado en cuanto llego al pueblo. Aquella “abuelita” la esperaba frente al lugar que estaba interesada por rentar. Se detuvo un segundo para permitirse examinar el lugar a detalle con la mirada. Era una enorme casona, la forma de esta la hacía parecer un pequeño castillo. El jardín estaba bastante bien cuidado a diferencia de la verja que rodeaba la propiedad, estaba oxidada y el frente estaba caído, pero no le importaría darle mantenimiento para trabajar ahí. Era perfecto.
Ezra vio el reloj en la pantalla de su celular dándose cuenta que no llegaría a tiempo para la cita que había concertado con su amiga, por lo que aceptó el recorrido por la propiedad que le ofreció la señora. La casa era bastante amplia, y se dio cuenta que la fachada exterior de casa antigua no era solo eso, en el interior también se notaba como se había hecho esa casa, con piedra y madera, si la castaña hubiera podido verse a sí misma hubiera notado el brillo de emoción en su mirada. El mobiliario era rústico y se notaba que ya tenía sus años, no había televisión ni un minicomponente, en la sala lo que había era un polvoriento piano y un tocadiscos. En la cocina pasaba lo mismo, los electrodomésticos eran viejos pero la dueña del lugar aseguraba que aún funcionaban. Al subir a la segunda planta las escaleras de madera rechinaban y el barandal estaba peligrosamente flojo. Ezra hacía anotaciones mentales de nuevas ideas para su película y la modificación de una que otra escena que ya tenía planeada. En el segundo piso había dos baños, una biblioteca repleta de libros que parecían no haber sido tocados en décadas, una especie de estudio y 10 habitaciones bastante amplias, en cada una había 4 camas y habían otras 4 con una sola cama, eso explicaba lo enorme que le había parecido el comedor y la alacena. Durante el trayecto dialogaron sobre los términos y condiciones del contrato, la castaña no tuvo problemas aceptando el precio que pedía la abuelita, así que en cuanto terminaron el paseo firmó el contrato y dio un buen adelanto. Regresar a casa no fue tan complicado como ir a aquel lugar.

La castaña estaba viendo una película en su sala mientras comía palomitas con queso, no tenía mucho que había regresado a casa. Tenía puestos sus lentes de aumento los cuales solo usaba cuando estaba en casa –usualmente usaba los de contacto– y se había puesto ropa cómoda. Se reía mientras veía “Hasta el viento tiene miedo”, era una de las películas que más veía con Dexter cuando eran pequeños y en aquel entonces aquellas situaciones sí que le daban miedo. Actualmente algunos diálogos le daban risa, pero no dejaba de apreciar aquella película que había salido en la época de oro del cine mexicano, “los filmes de terror mexicanos sí que eran buenos en aquella época” pensó e inmediatamente vinieron a su mente “Más negro que la noche”, “El libro de piedra” y “Veneno para hadas” sonrió pensando que había sido una buena época para México.
Le puso pausa a la película y tomó su vaso de vidrio para ir a servirse un poco más de refresco, al girarse para ir a la cocina se topó de frente con una mujer de cabello castaño oscuro corto con cara de pocos amigos, Ezra emitió un chillido, soltó el vaso y dio dos pasos hacia atrás topándose con la mesa de centro.
–J-Jess…
–Ezra.
–¿Cómo entraste a mi casa? –preguntó inclinándose para levantar el vaso que se había salvado uno de los cojines que tenía en el piso.
Jess le mostró unas llaves que le parecían bastante familiares, el llavero que tenía era del Halcón milenario. Frunció el ceño y vio que detrás de ella estaba su amigo pelirrojo saludándola con la mano y a un lado suyo una chica rubia que nunca había visto.
–¡Estás viendo “Hasta el viento tiene miedo”! –exclamó emocionado el joven– ¡Que nostalgia!
–Ya se. –comentó Ezra sonriendo– ¿Te acuerdas cuando la estábamos viendo y de la nada explotó la televisión sin razón aparente?
–¡Oh sí! –Dexter esbozo una enorme sonrisa– Pero la que estábamos viendo “El misterio del rostro pálido”
–Hey hey par de frikis, luego se ponen a hablar todo lo que quieran de películas y el pasado.
Ambos voltearon a verla de una manera que ella pudo adivinar que estaban pensando que era una pesada, Jess se cruzó de brazos y suspiro. Se dio la vuelta para acercarse a su amiga rubia.
–Estuvimos esperándote un rato en la cafetería y nos avisaste 15 minutos después de la hora en la que habíamos quedado que tenías un inconveniente.
–Lo siento. –dijó acercándose a ellas– Me tomó más tiempo del que creía ir a checar el lugar.
–Le comentaba a Kirby, que tú no sueles ser así, por eso la convencí de venir.
–¿Kirby? –preguntó Ezra a la chica rubia, quien se sonrojo.
–En realidad es Dominique. –la joven extendió su mano– Dominique Freelings.
–Ezra… –dijo la castaña estrechando su mano– Har…
–¡Laurie! –grito Dexter desde su lugar en el sofá.
–Si, si, Ezra Laurie Hardesty.
–Eso explica porque él. –refiriéndose a Dexter– se la pasó diciendo todo el camino “Lala esto”, “Lala aquello”. No lo entendía porque Jessie me dijo que te llamabas Ezra.
–No le hagas caso, es como mi hermano menor. –le comento Ezra– Por lo tanto hará todo lo posible por hacerme ver mal. –soltó la mano de Dominique dejando de sentir al instante el suave tacto del cual solo se había percatado cuando ya no estaba tocando su mano.
–De hecho se la paso haciendo todo lo contrario.
–Dex, vámonos. –lo llamo Jess.
–¿Por qué? –pregunto el pelirrojo.
–Para que Ezra y Kirby puedan hablar.
–Yo no las detengo.
–Cuando se trata de Ezra sueles meterte mucho en las conversaciones.
–No, pues gracias. –dijo ofendido el chico mientras caminaba a la salida de la casa junto con su amiga castaña.
Ezra le ofreció algo de tomar a la rubia, luego de servir dos vasos de Coca-Cola se sentaron en el sofá, Dominique observó los dvd y bluray que tenía amontonados la castaña en el piso y otros a los costados de la pantalla que estaba frente a ellas. Era todas películas de terror, misterio, suspenso y algunas series del mismo género.
American horror story, The walking dead, Buffy, The strain, Millennium, Black mirror, Wayward Pines, Salem… –hizo una pausa– ¿Breaking bad? Eso realmente resalta de tu colección.
–Hay que aceptar que es una buena serie.
–Hace como 3 meses Jessie me envió un boleto, la última presentación de una gira en la que estuvo, presentando la más reciente obra en la que había trabajado. –tomo su vaso haciendo sonar los cubos de hielo contra el cristal–  Tenia tiempo queriendo ver un trabajo de mi amiga, así que no podía perdérmelo. Era una representación de lo sucedido en 1949, en la ciudad de Quito.
–Sabes sobre el incidente. –comentó la castaña más como afirmación que pregunta– Además sabes sobre series y supongo que también películas.
Dominique rió– No son tan escasas las personas que saben sobre el incidente de La guerra de los mundos.
–¿También eres de la industria? –preguntó Ezra con verdadero interés.
–Más o menos, soy alumna de Jessie.
–¿Alumna? Creí que eran amigas.
–Si lo somos.
Ezra se terminó el contenido de su vaso de un trago y lo puso sobre la mesa de centro, volvió su atención a Dominique, si era alumna de Jess debía tener entre 20 y 21 años ya que eran las edades de los alumnos de las clases que estaba dando en la facultad. Se veía más chica, al principio le había parecido de 18 años.
–¿Qué te pareció nuestra obra?
–Muy interesante, me agrado la manera en la que manejaste la parte de la histeria colectiva. Y fue hasta cómico cuando las personas se dieron cuenta de la verdad. –hizo una pausa– Eso hizo más manejable la parte fuerte de la historia.
–Esa era la idea, me alegra haber logrado mi propósito.
–¿Planeas criar aquí un hijo? –pregunto de la nada la rubia.
–No, esta casa solo tiene 2 habitaciones, una es mi dormitorio y la otra mi estudio. Es perfecta para mi sola, pero si se lleva a cabo la adopción me mudare a una más grande.
–¿No tienes problemas con eso?
–Para nada.
–Bueno, en cuanto a tu carrera parece irte muy bien, y eres agradable. –se puso de pie, y le dio un sorbo a su el vaso el cual ya era más agua que refresco, hizo un gesto de desagrado antes de continuar y tomárselo todo– Creo que no necesitare pensarlo mucho. –le regresó el frío vaso de vidrio a Ezra y saco su celular– Te hablaré luego de que lo piense un poco.

La castaña estaba con su mirada fija en la carretera, estaba terminando de contarles a sus amigos como terminó el encuentro con la posible madre de su hijo el día anterior. Jess iba de copiloto y Dexter en el asiento trasero jugando con su Nintendo 3DS. Por los sonidos que emitía el aparato supo que era uno de los juegos de Star Wars que tenía su amigo.
–De todas maneras ya nos había preguntado mucho sobre ti antes de su presentación oficial. –comentó Jess– Supongo que solo quería ver el modo en el que vivías y cómo te desenvuelves hablando con las personas.
–¿Crees que tarde mucho en marcarme? –preguntó Ezra preocupada.
–No tengo idea. –Jess vio su reloj– ¿Cuánto dijiste que nos tomará llegar a Tunich?
–Como 40 minutos. –vio a su amigo pelirrojo por el espejo retrovisor– ¿Didi ya leíste el nuevo guión?
Él frunció el ceño e hizo un gesto de inconformidad que no pasó desapercibido para Ezra. Seguía con su atención en el juego. Al parecer si lo había leído y como ella había imaginado no le parecía su papel. A Dexter le gustaba tener el papel principal de las historias, no se conformaba con ser el protagonista y casi siempre Ezra le cumplía ese capricho. Pero esta vez quería ver brillar a alguien más en escena.
–Ya no les conté ayer lo que me paso. –les comento a sus amigos intentando obtener la atención de cierto par de ojos grises– Por la mañana cuando vine a buscar la locación para la película casi cometo el clásico error de las películas de terror cuando te pierdes.
–¿Tomar un atajo? –preguntó Jess sonriendo.
–¡Oh! –exclamó Dexter poniéndole pausa al juego– ¡Alambre de púas! –Ezra asintió con la cabeza.
–Un poco más y te adentras en el territorio de los deformes. –rió la castaña de cabello corto ante esa idea– Como en “Las colinas tienen ojos”.
–¡No! –soltó el pelirrojo inclinándose al frente y poniendo sus manos a los costados del asiento de Jess a la altura de su cabeza– Eso es en el desierto, sería más como “Camino hacia el terror”.
–En ese momento por algo que pasó en la gasolinera pensé en “Camionero grande”.
–Cierto en ese relato de “Todo oscuro sin estrellas” el sujeto usa alambre de púas para poncharle las llantas al vehículo de la escritora.
–¿Difiere mucho de la película? –preguntó el joven volviendo a pegar su espalda al asiento trasero del vehículo.
Sus amigas se le quedaron viendo con cara de pocos amigos. Si bien Dexter era tan fan del terror como ellas, él prefería no tener que leer algo que no tuviera dibujos. Ezra volvió su vista rápidamente al camino. Mientras escuchaba como Jess le decía a Dexter la importancia de saber apreciar las diferentes versiones de una historia.
Luego de un rato llegaron a la casona que había rentado Ezra, como ya tenía las llaves les dio un rápido recorrido a sus amigos y le explico a Jess algunas escenas, como encargada de fotografía debía ir planeando como representar el ambiente idóneo para la historia. Dexter se acercó a una ventana y vio que en el patio trasero había una torre de piedra, al parecer igual de antigua que la casa, se acercó a sus amigas para preguntarles que era, las dos se asomaron por la ventana para verla y Ezra se volteo muy segura para responder a su amigo.
–Es un faro.
–¡Ya veo! –hizo una pausa– Es la primera vez que veo uno. –la castaña de ojos café oscuro soltó una carcajada mientras Ezra seguía intentando contenerse.
Entonces algo en el cerebro del chico pareció hacer “click” sintió como el calor se apoderaba de su rostro y fulminó a sus amigas con la mirada, era imposible que fuese un faro, el mar estaba a miles de kilómetros de distancia.
–Ya en serio. ¿Qué se supone que es? –preguntó Jess.
–La verdad no tengo idea –respondió Ezra– cuando la abuela me dio el recorrido por la casa fue solo el interior, no le preste mucha atención al patio.
–¡Vamos a explorar! –sugirió Dexter superando su estado de vergüenza.
Los tres salieron al patio y caminaron al fondo del patio y se detuvieron justo frente a la torre de piedra. Ezra abrió la puerta de madera causando un rechinido delatando que ya había transcurrido bastante tiempo desde la última vez que alguien le hacía aceitando las bisagras oxidadas. Entraron y Jess ilumino el lugar con su celular, un fuerte hedor a humedad inundó sus fosas nasales, debido a que ya estaban bastante acostumbrados a ese tipo de exploraciones no le dieron importancia a pesar de que era bastante desagradable, todo lo que había era una larga escalinata de madera. Sin decir ni una palabra comenzaron a subir, Ezra iba al frente y Dexter al final dejando a Jess en medio de ellos. Una vez llegaron a la cima se percataron de que tenían muy buena vista de los alrededores, además de haber tres binoculares, un viejo par de lámparas e aceite y varios fusiles antiguos que ya estaban oxidados, además de eso había cristales rotos que habían pertenecido a las ventanas de la torre. Dexter sostuvo una de las armas en sus manos y le apuntó a Jess.
–Nunca apuntes un arma hasta no asegurarte si está o no cargada. –le dijo seria la mujer de cabello corto a su amigo mientras observaba el fusil, entonces sus ojos brillaron y le arrebató el arma– Es un Win 94. –comento mientras examinaba.
–¿Un qué? –preguntó Ezra.
Jessica suspiró pesadamente antes de responder– Un fusil Winchester .30-30, fueron diseñados en 1894 y producidos por Winchester Repeating Arms Company hasta 1980. Esta arma fue la más popular en la revolución, ambos bandos la usaban, incluso le compusieron un corrido. –al ver la cara de confusión de sus amigos prosiguió– Ya saben “Carabina 30-30”
–¡Ah! Claro… –dijeron sus amigos al unísono.
–Nosotros somos frikis de películas de terror y tú de armas. –le dijo Dexter.
–No lo soy. –puso el fusil en el piso– Es historia.
–Yo creo que basta con saber los hechos –intervino Ezra– En los exámenes nunca preguntan qué armas utilizaban.
–Nunca está de más saber.
–Bueno… ¿Entonces esto es una torre de vigilancia que usaban en la revolución? –era solo una especulación, tampoco es que necesitara una respuesta, luego podría preguntarle a la abuela, pero fue lo único que se le ocurrió decir mientras su cerebro procesaba todo lo que estaba viendo para incorporarlo al guión de la película.
–Eso parece. –respondió Jess.
–Creo que haré unas modificaciones en el guión.
–¿Me darás más de 3 diálogos? –pregunto interesado el pelirrojo.
–Ya veremos.



viernes, 4 de diciembre de 2015

Regreso y avisos.


Por varias cuestiones personales había tenido que dejar el blog (muy a mi pesar porque tenía grandes planes para el) y hasta ahorita no había podido retomarlo, pero ya estoy de regreso y con la firme intención de no abandonarlo tanto, gracias a quienes se han quedado pendientes.
Ya no tengo tanto tiempo como antes para poder subir cosas sobre anime, por lo que este blog quedará como uno de historias originales y fanfics. Se que ya les habia comentado antes que eran libres de enviar sus historias a mi correo para poder publicarlas, pero hubieron factores que no me permitieron checarlos y por lo tanto subirlos, una disculpa para quienes mandaron sus historias. Esta vez aunque no tendre tiempo de subir tantas cosas como quería antes al menos si podre (ese en el nuevo objetivo) revisar los correos que me envien.
El blog cambiará de imagen en el transcurso de esta semana y estaré actualizando mis historias (al menos una a la semana). Creo que no hay nada más que decir por el momento, así que me retiro con la promesa de revivir este blog :D



martes, 12 de noviembre de 2013

Magia, arte y gore (One-shot)

Magia, arte y gore

1


Magia: Arte escénica con que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales conocidas valiéndose de ciertos actos o palabras: acto de magia. Habilidad de realizar cosas extraordinarias mediante trucos y juegos de manos: arte de magia. Encanto, hechizo o atractivo personal con que alguien deleita o subyuga: la magia de su mirar.

¿Qué definición sería la que escogerías?

¿Yo?

Prefiero arte de magia.

Arte: Virtud, disposición y habilidad para hacer algo: tiene arte para pintar. Conjunto de obras, estilos o movimientos artísticos de un país o una época: arte abstracto. Acto mediante el cual imita o expresa el hombre lo material o lo invisible, valiéndose de la materia, de la imagen o del sonido, y crea copiando o imaginando: obra de arte.

¿De esas definiciones cuál escogerías?

¿Yo?

Me quedo con el de obra de arte.

Gore: Imágenes de violencia y sangre extremas…

¿Qué por qué no digo más definiciones?

Porque yo creo que todos aceptamos la misma definición para esa palabra.

–El gore también es arte y tiene su propia “magia”. – Me dijiste con esa extraña sonrisa que hizo que todo mi cuerpo se estremeciera. Igual que aquella vez que fuimos testigos de un acto de extrema violencia en la cual no podíamos intervenir sin salir lastimadas. En aquel entonces sonreíste de la misma manera. Y desde entonces, no he logrado verte tal y como eras antes. Y ahora más que cariño, me transmites cierto temor. Pero no por eso dejo de amarte.

2


La pequeña ciudad en donde vivo, se gano su titulo de "ciudad" hace pocos años atrás y no es para menos. Cuando era niña las calles que estaban pavimentadas eran solo las del centro, el resto si no eran pantano, estaban repletas de monte que rebasaba a un adulto fácilmente. Constantemente la gente desparecía y difícilmente se les hallaba vivos o muertos. La urbanización llego junto con la industria y en 5 años el pueblo cambio totalmente. El 80% de la ciudad ya tenía pavimentación y drenaje, pero; el precio que se pago fue la impureza del aire y la contaminación de la playa y el río. En aquellos años de urbanización, igual la gente seguía desapareciendo pero ya no como antes, porque antes desaparecían de todo: ancianos, niños, mujeres... pero cuando las grandes construcciones como túneles y puentes empezaron edificarse la gente desaparecía por grupos. Por temporadas solo mujeres jóvenes, luego solo se perdían niños.

Recuerdo que un día en la cafetería de la escuela cuando le comente eso a mí actual pareja (cuando solo éramos amigas), ella sonrío y me pregunto:

– ¿No sabias? Cuando una construcción se cae una y otra vez, y nada mas no queda; se le meten cadáveres a las estructuras para que ya no se caigan.
– ¿Cómo crees Romi? – Dije sin creer sus palabras – ¿De dónde sacaste eso?
– Mi papá me lo contó. – Trague saliva al termina de escuchar su respuesta.

Nuestra platica sobre ese tema concluyo ahí. El padre de Romina era un señor bastante extraño en todos los sentidos. Tenía dos carreras, era arquitecto y medico forense. Por eso tuvo a Romi ya algo grande, tanto él, como la madre de Romina; quien murió en el parto al ser un embarazo de alto riesgo por la edad. Romi literalmente creció entre cadáveres y maquetas de casa, y al ser mi amiga desde la guardería, yo también. A pesar de ser algo extraño su padre, en cuanto a gustos y expresiones era muy detallista y cariñoso con su hija; también conmigo, siempre se llevó bien con mis padres; por eso imagino no me decían nada cuando iba a jugar a su casa. Por desgracia el papá de Romi no alcanzo a verla terminar la universidad y recibirse como médico. Romi sufrió mucho la pérdida de su padre, yo también le tenía mucho cariño, pero no se comparaba a perder a tu única familia. Una semana después del fallecimiento de su papá me pidió que me quedara siempre a su lado, sí, así me pidió que comenzáramos una relación.

Todo transcurrió con normalidad los primeros 2 años de nuestra relación. Terminamos nuestras carreras y ella hizo su especialidad en medicina forense. Al inicio del tercer año saliendo del cine nos topamos con una escena bastante fea. Un par de sujetos con pistolas molían (literalmente) a golpes a un pobre chico que intentaba cubrirse el rostro con sus manos sin ningún éxito. Tome del brazo a Romi y la mire como preguntándole que hacer, pero al ver su sonrisa sádica ante tal espectáculo me di cuenta que no había nada que hacer, ni con el chico, ni con Romi.

Desde ahí empecé a notar cosas en ella que no había notado antes. Su extraña afición por tener animales en formol, su vicio excesivo por las películas gore, terror y suspenso, al igual que libros del mismo genero. Esas cosas las pasaban por alto y no me importaban, pero, desde la extraña sonrisa que había puesto mientras presenciábamos la violenta muerte de aquella persona empecé a darles importancia a eso…

–Últimamente te siento muy distante. –se quejó Romi por mi ausencia. En parte era porque comenzaba a sentir temor por ella, pero la verdadera razón era el exceso de trabajo.
–Lo siento, estamos en cierre de mes, ya sabes que eso me consume mucho. – Le contesté sin apartar la vista de la televisión. Estábamos en su casa viendo una película de terror como siempre.
–Sí, lo sé. – Guardó silencio mientras me examinaba. –Pero no es solo eso, últimamente hasta evitas mirarme a la cara. –No le conteste nada, solo la mire intentado parecer normal, ocultando el temor que ahora me producía mirarla. Ella sonrió y me besó.

A veces sentía que cuando me veía a los ojos, podía saber exactamente lo que pensaba. A veces cuando me miraba sentía que podía saber lo que estaba sintiendo. A veces tenía “casi” la certeza de que comprendía todo mi ser solo al observarme. Y eso me aterraba…

Pasaron 4 meses en los que casi no pasaba tiempo con Romi y comenzaba a sentirme mal por eso. Ella era amable y atenta conmigo. Me daba mi espacio y respetaba cuando le decía no podríamos salir por que tenia mucho trabajo. En realidad, lo que quería era alejarme de ella, pero no podía yo la amaba y ella a mi. Me odiaba por lo que estaba haciendo, pero sentía que era lo que tenia que hacer.

Una noche que caminaba cerca de la casa de Romi me topé con algo que me hubiera gustado no ver.

Mi Romi platicando con otra chica animadamente frente a su casa y no tardo mucho en invitarla a subir (la planta alta es su casa, la planta baja es su área de trabajo). Sentí una horrible presión en mi pecho y un gran sentimiento de tristeza.

¿Ya me estaba reemplazando?

¿Será que tanta ausencia hizo que Romi deje amarme?

Con esas dudas en mi cabeza, me di la vuelta y regresé a mi casa donde pasé la noche pensando si realmente terminar con Romina era lo que quería. Casi no dormí, pero decidí ir a la mañana siguiente para confrontar lo que había visto.

A la mañana siguiente casi saliendo el sol, me planté frente a la puerta de Romi y toqué. Tardo algo en salir a recibirme, y cuando lo hizo tenía cara de no haber dormido bien. Lo cual provocó que me sintiera peor de lo que ya me sentía. Ella me miró sorprendida y me dijo:

–Stella… ¿Tienes idea de la hora que es?
–T-te extraño… – Solté bajito y con algo de miedo por lo que pudiera decirme.
–Tonta… – Se acercó y me abrazo con fuerza pero sin hacerme daño. Yo le correspondí el abrazo al instante.
– ¿Quieres desayunar? – Preguntó separándose de mí.
–Si, yo lo hago si quieres…
–Claro, mientras yo limpiaré mi cuarto. Es un caos.

Yo solo la miré sin decir nada, la observé a ella y a su casa a detalle intentando encontrar algo por lo cual poder confirmar o desmentir lo que había pensado la noche anterior, pero lo único que detecté fue que Romi tenía su mano vendada.

– ¡Oye! – Se giró hacia mí. – ¿Qué te pasó? – Le pregunté preocupada mientras tomaba su mano para observarla bien. Pero ella la retiro al instante.
–No es nada. – Me miró unos segundos y agregó – En serio no es nada.
–Esta bien…

Mientras yo cocinaba Romi se la pasó encerrada en su habitación, la excusa perfecta para entrar era avisarle que el desayuno estaba listo. Obviamente si algo había pasado en la noche ahí habría alguna prueba de ello. No es que desconfié de ella, solo quiero sacar esa idea de mi cabeza y volver a tener la relación que teníamos antes de que el miedo se apoderara de mi mente. Entre de golpe a su habitación anunciándole que el desayuno estaba listo. Ella estaba recargada en la pared aun lado de la puerta. Me tomo de la muñeca y me beso. Mientras profundizábamos el beso caminamos hasta caer en la cama.

–Eres muy lenta cocinando.
–Si, ya lo se.
–Me has tenido en abstinencia demasiado tiempo…
–Lo siento.
–El desayuno se volverá almuerzo.
–Y será recalentado…

Después de eso ya no me quedaban dudas de que Romi me fue completamente fiel todo este tiempo, incluso me siento mal por ella. Pero, al menos eso sirvió para darme cuenta de que era una tonta alejándome de ella. Todo volvió a la normalidad a partir de ese momento. Bueno al menos eso era lo que yo creía, ahora que volvíamos a frecuentarnos como antes me daba cuenta que había noches en las que Romi no dormía, porque cuando nos veíamos ella se dormía por todos lados, además se le empezaban a marcar las ojeras y aparentemente no estaba siendo cuidadosa con el bisturí, porque a veces aparecía con heridas hechas con algún objeto filoso. Una cosa lleva a la otra, si no estaba descansando bien y se dormía en horas de trabajo era normal que eso pasara, así que no le di mucha importancia, solo le pedí que tuviera mas cuidado y durmiera mas. Pero no me hizo caso, íbamos a cumplir nuestro cuarto año siendo pareja y entonces me di cuenta de algo. Ya teníamos bastante tiempo juntas y pensé que ya era el momento adecuado para:

– ¿Vivir juntas? – Preguntó Romi como si no hubiera entendido mi pregunta.
–Sí…
– ¿Quieres vivir bajo una funeraria? –Hizo una pausa –¿Quieres vivir en un lugar que tiene de planta baja una morgue?
–No importa, quiero vivir contigo. – Dije completamente segura de mis palabras.

Romi iba a decir algo más pero el celular sonó interrumpiendo nuestra conversación. Lo contesté y al pronunciar el nombre de la persona que me estaba llamando Romina frunció el seño y con la mirada me decía que colgara, cuando lo hice le pregunté:

–¿Qué tienes en contra de Gustavo?
–Que quiere algo contigo. – me respondió molesta.
–Yo no lo creo Romi… Es nuestro amigo desde los 10 años y nunca me ha insinuado nada.
–¿No te das cuenta de cómo te mira? Y todo lo que te dijo cuando iniciamos nuestra relación. –Romi estaba molesta y no es para menos. Gustavo había hecho mal yendo a contarles a mis padres de mi relación con Romi. A mi no me gustan las mujeres yo solo amo a Romi, por eso mis padres se molestaron conmigo y me tuve que ir a vivir sola para que no estuvieran negándome con Romi. Pero aun así no soy una persona rencorosa. Aun que al parecer mi linda novia si. Ese día no volvimos a tocar el tema de vivir juntas.

Debido a problemas en el trabajo tuve que hacer horas extra y volví a distanciarme algo de Romi. Dos semanas mas tarde iba a tener ¡por fin! un día libre y pensaba pasarlo con la persona que amaba, así que decidí caerle de sorpresa la tarde anterior para pasar la noche con ella. Llegué y al ver todo apagado caminé de regreso a la cuadra anterior a comprar algo en una tiendita de paso. Al volver vi a Romi subiendo las escaleras a su casa con un sujeto que tenía su brazo alrededor de su cuello. Otra vez esa sensación horrible en mi pecho… Decidí irme al igual que la vez anterior. Estaba tumbada en mi cama pensando en lo que había visto cuando mi celular sonó. Era un mensaje de Romi que decía:

“Mañana es tu día libre ¿no? Ven a dormir a mi casa”

Un par de lagrimas se escurrieron por mis mejillas y no estaba segura de por qué. Me di la vuelta en la cama y me quedé dormida sin contestarle su mensaje. A la mañana siguiente el timbre de mi celular me despertó. Era las 7:00am y Romi ya me estaba llamando, imaginé que era porque no le había contestado el mensaje. Pero tampoco le contestaría el celular tan rápido, no se lo merecía. Al tercer intento le conteste “ábreme estoy en la puerta y hace frio” solo dijo eso y me colgó. Caminé perezosamente hacia la puerta y le abrí. Frente a mi puerta estaba una Romi con cara de tristeza evidente. Sus manos estaban dentro de las bolsas de su pantalón negro de mezclilla, una blusa blanca y sus converse negros.

– ¿Qué pasa? – Me preguntó sin entrar a mi casa.
– No sé a lo que te refieres.
–Te estuve esperando anoche… – Camino hacia mí y yo me hice a un lado para que entrara.
–Me quede sin crédito. – Cerré la puerta mientras se acomodaba en el sofá.
–Lo imaginé, pero creí que irías. – Me paré frente a ella.
–No tenia ganas de verte. – Dije lo más fríamente que pude.
– ¿Hice algo malo? – Tomó mi mano. Y me percaté de que tenia ambas manos vendadas, pero con la que me tomó la mano la tenía hasta casi llegando el codo.
– No lo sé, tú dímelo…

Se levantó del sofá y metió su mano en la bolsa del pantalón y saco unas llaves. Las reconocí de inmediato, eran llaves de su casa. Me las dio y me dijo que eran para cuando ella no estuviera y que no anduviera de fisgona en su área de trabajo o vería cosas no muy agradables. Yo las recibí con gusto y decidí olvidar por un rato lo que había visto.

No tuve que usar las llaves hasta días más tarde que llegué a visitarla, pero estaba trabajando, me dijo que subiera un rato. Por lo que estrené mis llaves, entré a la casa, empecé a curiosear y buscar algo que me hiciera ver la verdad sobre ella. Entre a su habitación y encontré un librito negro que decía “Diario” lo tomé y me senté a leerlo en su cama. Pero rápidamente me di cuenta que no era el diario de mi Romi lo que tenía en mis manos, si no el de su padre.

No sé cuanto tiempo lo estuve leyendo, pero lo que venía ahí escrito me llenó de pánico y mucho miedo, miedo verdadero; de ese que hace que tu cuerpo involuntariamente tiemble, tu corazón se acelere, sudes frio, tu cuerpo se tense y no puedas articular palabras.

El sonido de pasos en las escaleras me alertó de que ya venían a hacerme compañía, puse el diario en donde lo había encontrado e intenté tranquilizarme y olvidar un poco lo que había leído. Cuando Romi entro en la habitación me encontró inocentemente acostada en su cama, sonrió y se acostó a mi lado; y nos estuvimos dando caricias un rato, eso me ayudó bastante a relajarme y olvidar algo de miedo que había sentido al leer el diario de mi suegro.

3


Desde muy pequeña mis padres se dieron cuenta de la útil habilidad con la que había nacido, memoria fotográfica. Durante todo mi desarrollo académico me sirvió mucho, ya que nunca me martirizaba estudiando en exceso como Romi. Toda la información permanecía en mi cabeza desde el momento en que la visualizaba en cuadernos, libros, imágenes, computadoras, en donde fuera. Siempre agradecí haber nacido con esa habilidad. Hasta el día en que abrí el diario de mi suegro y lo ojeé todo. Ahora odio mi memoria fotográfica, debí dejar el diario a un lado al darme cuenta de que no era de Romi. Pero no. Ahora debía afrontar las consecuencias de haber sido tan curiosa.


01 de marzo del 2005

De alguna manera lograron convencerme para ayudarles a que la estructura del puente no se callera, pero por mas que hacíamos lo posible con los materiales normales no quedaba. Entonces hice un bizarro comentario sobre cadáveres como soporte para la estructura. No se para que hice ese comentario. No debí hacerlo, ya que ellos se lo tomaron demasiado en serio. Es verdad que no debería alterarme por eso, ya que yo tengo mi propio oscuro secreto debajo de los cimientos de esta casa…


Los fragmentos de lo que había leído volvían a mi mente cada minuto. Y hacia lo posible por reprimirlo pero… ¡Oh! ¡Maldición! ¡ODIO MI MEMORIA FOTOGRAFICA! A pesar de lo que ahora sé sobre mi suegro, no siento tanto temor como curiosidad, esa sí me esta matando.

16 de junio del 2005

¿Qué debería hacer? Estaba ocupado en mi área secreta de trabajo cuando Romina descubrió la entrada. Ahora lo sabe… Sabe de mi estudio sobre la resistencia del cuerpo humano. Solo espero que ella lo comprenda por que no hemos cruzado ni una sola palabra desde que lo vio. Espero que no piense que puedo hacerle daño de alguna manera…


Intenté entretenerme con otras cosas para no pensar mucho en ello. Pero no podía, volvían a mi mente las páginas del diario más escalofriante y grafico que había leído en toda mi vida. Unas semanas después de eso cuando fui a buscar a Romi iba de salida la habían llamado para ir a recoger un cuerpo y tardaría en volver, me dejó sola en su casa. Mientras veía televisión otro fragmento del diario apareció en mi mente.

20 de junio del 2005

Mi hija tomo las cosas mejor de lo que yo esperaba y ahora bajaba conmigo para ayudarme con mis estudios. Lo que no me agrado mucho, es que disfruta de realizar ella misma las pruebas, pero ¿Qué puedo decirle yo? Si tampoco es muy sano que yo haga este tipo de cosas...


Miré por la ventana como unas gotitas de agua chocaban contra el vidrio de la ventana. Además la atmosfera comenzaba a sentirse fría. Recordé el lugar al que iba Romi y sentí algo de preocupación al ver como los relámpagos iluminaban por ratos las nubes de lluvia anunciando que caería una terrible tormenta. Por otro lado eso también significaba que Romi tardaría mucho más en llegar. Miré el reloj y calculé que tenía alrededor de 40 minutos para corroborar lo que había leído en aquel diario.

Entré a la habitación de Romi y salí por la ventana que tenía las escaleras de emergencia que daban al patio trasero (una de las dos únicas formas de llegar a el). Entonces encontré una escotilla entre el pasto, la cual siempre me había llamado la atención pero no tanto como ahora. No tenía candado ni cerradura, solo tenia que jalar las puertas y podría entrar a verificar por mi misma lo que tanto temía.

Sin esperar un segundo mas abrí la escotilla, cerré los ojos con fuerza y un sentimiento de verdadero terror se apodero de mí. Con cuidado ayudándome de un barandal baje las escaleras y cuando por fin sentí que ya no había mas abrí mis ojos pero estaba oscuro por lo que busqué en la pared algún interruptor y lo que vi cuando las luces se encendieron por desgracia me dio las respuestas a más de una duda.

La lluvia comenzó a caer con mas fuerza acompañada de relámpagos que por su sonido estaban cayendo no muy lejos de ahí. Salí de ahí lo más rápido que pude en cuanto mis piernas me respondieron y volví a cerrar la escotilla. Trepé por la escalera de emergencia y entré a la habitación de Romi toda empapada. Me giré para ver como mi rastro de agua y lodo haría que me descubrieran, mi pulso se había acelerado considerablemente luego de haber visto aquello y por suerte mi cuerpo no se paralizó como cuando leí lo que ahí encontraría, imaginé que en parte era por que ya tenia idea de que era lo que me iba a encontrar. Me quite la ropa quedándome con el conjunto de encaje negro que tanto le gustaba a Romi y comencé a limpiar mi rastro. Tome una playera larga con las que solía dormir cuando me quedaba a pasar la noche y tomé un baño.

Al terminar me asomé por la ventana y vi el vehículo de Romi estacionado frente a la casa. Imaginé que ya estaba realizando la autopsia. Por lo que me acomodé en el sofá y me puse a leer una revista de tecnología, sinceramente no recuerdo como se llamaba. En algún momento me quede dormida y no sé cuanto tiempo paso antes de que Romi me despertara, pero cuando lo hizo, ya había dejado de llover. Al ver que no me quería mover de donde estaba me cargo hasta su habitación. Me recostó en la cama y luego ella se acomodo a mi lado.

– ¿Cuánto tiempo mas estarás sin decirme que lo leíste? – Me soltó de repente Romi.
– ¿Perdón? –fue lo único que alcancé a preguntar saliendo de mi estado de somnolencia.
–Sabes de lo que estoy hablando Stella… – El semblante de Romina era serio y hasta cierto punto daba miedo. Yo tragué saliva y me di la vuelta en la cama.
–No lo sé Romi. Tengo sueño. –cerré mis ojos con fuerza.
–El diario de mi padre… –se posiciono sobre mí. Giré la cabeza y mi mirada choco de lleno con la suya que estaba inexpresiva en ese momento.
–Romi… – Comenzaba a sentir miedo otra vez.
–Stella. No puedes ocultarme nada. – Mordí mi labio inferior y sentí como mis lagrimas rodaban por mis mejillas.
–Hey… ¿Por qué lloras? – Me preguntó mientas secaba mis lagrimas con su mano.
– ¿Me vas a lastimar? – Le pregunté intentado retener mis lágrimas.
– ¿Por qué te lastimaría?
–Porque lo leí… El diario de tu papá…
–Lo sé… Eso te estoy diciendo… – Seguía inexpresiva. – Lo que yo quiero que me digas es hasta donde leíste.

Rápidamente hice un recuento mental de las hojas con fecha y todo. Tenia que decirle una fecha en la que su papá no hubiera hecho algo muy incriminador o más bien que no la involucrada para nada por lo que dije:

–Leí hasta el 12 de febrero del 2005.

Me miro unos segundos y luego se levantó de la cama. Se paró en el umbral de la puerta.

–Hoy dormiré en la otra habitación. –salió y cerró la puerta de golpe.

No pude dormir…

Por más que lo intente esa noche no pude dormir.

Y los sonidos a mi alrededor no ayudaban para nada. Ruidos de las sillas arrastrándose, pasos en el corredor, susurros incomprensibles, incluso el sonido de golpes secos. Yo sé que quizás todo eso solo estaba en mi mente y era generado por el miedo que estaba sintiendo en esos momentos. Era verdad que yo era importante para Romi, pero ¿sería lo suficientemente importante como para no ser lastimada? Romi no me fue a ver en toda la noche para nada. Desde que se había encerrado en la habitación de junto no había escuchado ni un solo ruido proveniente de ahí.

A pesar de que los rayos del sol ya tenían rato filtrándose por la ventana, no me había movido para nada de la cama y seguía en la misma posición que me había dejado Romi la noche anterior, bueno más o menos; ya que me había cubierto con la sabana intentando “protegerme” de cualquier cosa. Estaba viendo fijamente el techo pensando en todas las posibilidades, ahora que Romi sabía que había leído el diario de su papá. Mientras pensaba, la puerta se abrió repentinamente de golpe, yo solté un gritito y me cubrí la cabeza con las sabanas. Escuche pasos acercándose hacia mi y yo aun no estaba preparada psicológicamente para enfrentar a mi novia. Y el mismo terror que me había invadido cuando descubrí lo que había debajo de aquella escotilla. Cuando me quito la sabana de la cama cerré mis ojos con fuerza, como si eso realmente me pudiera ayudar en algo.

–Oye… yo no cocino tan mal. – Dijo Romi y yo abrí mis ojos lentamente topándome con un bandeja llena de sándwiches y dos vasos con jugo de naranja.
–Y-yo… creí… – Guardé silencio y observé a Romi. No estaba molesta, ni triste. Estaba aparentemente normal. Por lo que decidí no decir nada y empezar a comer.
–Las cosas que hacia mi papá. – Hizo una pausa para ver que le estuviera poniendo atención. –Eso que hacia, no era correcto. Olvidemos esto, hagamos como que nunca paso ¿si?

La miré unos segundos analizando todo y el miedo que había estado sintiendo desapareció y me sentí aliviada hasta cierto punto. Asentí con la cabeza y nos abrazamos. Al menos las cosas se calmarían un poco. Pero aun estaba lo que había visto el día anterior.

Aparentemente todo había regresado a la normalidad, bueno en realidad solo habían pasado tres días, quizás aun era muy pronto para sacar conclusiones pero, sentía que realmente las cosas iban a ser mejor. Iba saliendo de la oficina mientras checaba un mensaje de Romi diciéndome que llegaría 30 minutos tarde para comer juntas, por lo que decidí sentarme en una de las bancas frente a la cafetería donde habíamos quedado de vernos.

–¡Stelly! – Giré mi cabeza para toparme con la persona que me había llamando.
–Hola Gus.
–¿Qué haciendo por aquí tan solita? – Me preguntó mientras se sentaba a mi lado.
–Esperando a Romi.
–… Oh. – No dijimos nada durante un rato provocando un incomodo silencio.
–¿Por qué te cae tan mal Romi? –le pregunté.
–No es que me caiga mal…
–¿Entonces?
–Es que… – Tomó mis manos. –Stella… Te amo.
Tan grande era mi sorpresa que no supe como contestarle. Él sostenía mis manos fuertemente con su mirada fija en la mía. Nunca creí que él se me declarara de esa manera. Ni siquiera creía que yo le gustara de esa manera en realidad, creí que solo eran absurdas suposiciones de Romina. Pero al parecer yo realmente estaba equivocada y ella tenía la razón. No sé cuánto tiempo pasó antes de que alguien me tomara del hombro haciendo que me levantara de la banca y que Gustavo soltara mis manos.

–¡¿Qué crees que estás haciendo?! –le reclamó Romina. Gustavo solo la miró fijamente sin decir nada, se levantó de la banca, se despidió de mí y se fue del lugar.
–Romí yo… –no me dejo terminar.
–No pasa nada. –su mirada era de evidente molestia. –Vamos a comer.

No dijo nada más el resto de la tarde. Fue el almuerzo más incómodo que había tenido en toda mi vida, y ella definitivamente no pensaba cambiar el ambiente que nos rodeaba ya que seguía con su cara de enojo. No fuimos a ningún otro lugar, simplemente se despidió de mí, prometió llamarme después y se fue. Al llegar a mi casa me acordé de Gustavo, entonces tomé mi teléfono con la intención de marcarle para que nos viéramos y rechazarlo como era debido. Pero entonces recordé la cara de Romi durante nuestra comida y volví a dejar el teléfono en su lugar. Lo mejor era que las cosas se quedaran así. Al menos por ese día.

Una llamada de Romi a mitad de mi jornada laboral hizo que recordara “esa” imagen que había logrado bloquear de mi mente. Aquella tarde mientras llovía, sola en casa de Romi con las cosas que decían en el diario de su papá.

–Mañana es tu día libre ¿verdad? Estaré ocupada desde medio día hasta la noche, pero puedes esperarme en mi casa. –me propuso con un tono de voz bastante animado.
–S-sí, te haré la cena. –fue lo que le contesté intentando volver a la realidad y olvidarme de lo que había visto. De todas maneras, sabía que no podría tener mucho tiempo bloqueada esa imagen, por que para mi desgracia mi excelente memoria fotográfica me impedía olvidar durante mucho tiempo algo.
–Bien. Entonces te veo en la noche.
–Sí. –alcancé a contestarle antes de que colgara el teléfono.

Una vez más me tocaría estar sola en casa de Romi. Con “eso” tan cerca de mi y con suficiente tiempo de observar bien la situación. Sí, aun que estaba aterrada de verdad, yo quería seguir curioseando. Algún día eso me traería verdaderos problemas, pero era así desde niña.

Saliendo de la oficina me fui directamente a casa de Romi. Su camioneta no estaba, lo que significaba que ya tenía la casa totalmente para mí. Lo primero que hice fue ir a su habitación a cambiarme de ropa por algo más cómodo y después caminé hacia la ventana donde estaban las escaleras de emergencia. Pero antes de abrir la ventana algo llamó mi atención.

Una fotografía de cuando estábamos en secundaria, la tomé con cuidado y observé a detalle. Yo tenía una igual solo que en la mía, salía Gustavo. La que tenía Romi solo salíamos ambas, al parecer había cortado la parte donde salía él. Suspiré pesadamente y la volví a dejar en su lugar. Recordé cuando Gustavo comenzó a alejarse de nosotras. Fue cuando el padre de Romina terminó su especialidad en medicina forense y dejó su trabajo de arquitecto para poner su morgue en la planta baja de su casa. A los papás de Gustavo empezó a incomodarles que su hijo se juntara con Romi debido a eso y dejó de frecuentar la casa de Romi. Sus padres habían ido a ver a los míos para decirles que nos les parecía bueno que me llevara tanto con mi Romi, pero a mis papás les pareció tonto que solo por el oficio nuevo de su papá yo le dejara de hablar a mi amiga, por lo que no hicieron caso y me dejaron continuar con su amistad.´

Ahora las cosas se habían complicado mas con la declaración de Gustavo, tomé mi celular para decirle que nos viéramos en unos dos días para poder hablar bien de lo que había pasado. Mientras escuchaba por la bocina el tono de marcado algo me heló por completo. Una melodía dentro de la habitación “Ich will” la canción favorita de Gustavo y su tono de celular.

Caminé buscando de dónde provenía ese sonido y al pararme en la entrada del dormitorio en el suelo cerca del escritorio donde Romi tenía su computadora estaba el celular de Gustavo. Mi celular se resbaló de mi mano y perdí la fuerza de mis piernas cayendo de rodillas, mi corazón se aceleró y mi cuerpo empezó a temblar. Al parecer ya no iba a volver a hablar con Gus otra vez…

04 de enero del 2005
Es increíble lo diferente que puede ser un cuerpo humano de otro. Hoy me di cuenta que no solo las mujeres pueden resistir mucho dolor, hay hombres que también lo aguantan. Hasta ahorita de todos mis sujetos de “estudio”, es el primero de género masculino que sobrevive mas de 20 días sin comida, sin agua y constantes torturas. Es una pena que ya me haya cansado de ver su cara de angustia, pero hoy le daré fin a su tormento. 

Otro fragmento del diario de mi suegro, esta vez era algo realmente útil. Me puse de pie y caminé una vez más hacia la escalera de emergencias. Al llegar al patio corrí hacia la escotilla, antes de abrirla respiré profundo y me preparé mentalmente para lo que vería. Intentando controlar el temblor de mis manos logré abrir la escotilla y una vez mas sosteniéndome del brandal bajé con cuidado las escaleras. Una vez terminando las escaleras busqué las luces y al lograr encenderlas pude examinar a detalle aquel lugar. Las paredes eran de mosaico blanco al igual que el piso y el techo, solo que el techo no tenia mosaicos era liso. Había un par de lámparas con focos blancos colgadas en el techo. Las estanterías con frascos llenos de formol con órganos dentro seguían en el mismo lugar donde las había visto la vez anterior. Había dos camillas para necropsias, una estaba vacía con manchas rojas, la otra tenía un bulto cubierto por una manta blanca con manchas rojas. Me acerqué a ella y con cuidado la quite llevándome una horrible sorpresa. Dejé la sabana caer al suelo y ahogué mi grito con las manos. Sobre la camilla estaba el cuerpo desmembrado de una chica, le faltaba la cabeza. Retrocedí hasta toparme con una puerta, sin pensarlo mucho la abrí y entré a otra habitación oscura. Busqué el interruptor y al encenderse las luces di por terminada mi búsqueda de Gustavo.

Ahí frente a mi estaba lo que quedaba de él. Estaba encadenado a la pared, del cuello y del torso. Sus brazos habían sido cortados desde el hombro y sus piernas desde la rodilla, parecía estar inconsciente o muerto. Me acerqué a él intentando no resbalarme con la sangre que había en el suelo. Y justo cuando iba a tocarlo la puerta se cerró de golpe. Y yo aparte del pánico que ya sentía, mi cuerpo entró en un estado de shock impidiéndome voltear a ver quien había cerrado la puerta. Los pasos se acercaban cada vez más y mi cuerpo temblaba cada vez con más fuerza. Unos brazos me rodearon por la cintura y al bajar mi vista me topé con que sostenía un cuchillo de carnicero en una de sus manos.

–Stella… – La voz de Romina sonaba muy fría. –No deberías estar aquí…
–Y-y-yo… – No podía hablar y mi cuerpo no dejaba de temblar.
–No te preocupes por Gustavo. Él ya no siente nada. – Enfoqué mi vista en lo que quedaba de mi amigo. –No resistió nada. – Dijo para después girarme hacia ella y abrazarme con fuerza. Yo, aunque quería no pude corresponderle el abrazo.
–Romi. – Fue lo único que alcancé a decir.
–Lo mejor será que no hables de esto con nadie. Porque por más que te ame, tendría que silenciarte en caso de que quieras contarlo…



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Promesa y secreto II Capitulo 16


Capitulo 16

 

Soluciones.

 

Tenia mis brazos alrededor de su cuello mientras Renee me tomaba por la cintura, nos dábamos cortos besos aprovechando nuestro escaso tiempo a solas en la azotea de la escuela. Era nuestro segundo día de clases luego de nuestras excelentes vacaciones en las que por fin había arreglado las cosas entre nosotras, o más bien había aceptado lo que tanto tiempo intente negar, y hasta ese momento todo había estado saliendo muy bien.

 

La campana sonó y me tuve que separar de Renee, ella me sonrió tiernamente y me dio un beso en la frente, realmente las cosas iban muy bien. Llegamos al salón y tomamos nuestros respectivos lugares, pude notar como Ed me observaba de una manera que no pude descifrar muy bien. El día anterior pidió hablar a solas conmigo, Renee no se lo permitió y durante la hora de receso nos encontró a Renee y a mi bastante cariñosas en la azotea mientras disfrutábamos de nuestra comida.

 

–¡Eso es injusto! –le grito Eduardo a Renee mientras nos separábamos de un lindo beso que estábamos compartiendo.

–¿De que hablas? –le pregunte algo confundida.

–Yo las conocí primero. –dijo acercándose a nosotras– Yo tengo años de conocerlas y tratarlas y no es justo que vengan dos pelirrojas y me quiten lo que es mio. –se veía realmente molesto.

–Ni mi hermana ni yo somos tuyas. –le dije seria.

–Escucha –le hablo a Renee– no creas que te lo dejare tan fácil, quizás Darian no me ame como yo a ella, pero Helen es otra historia. –Me tomo de la mano obligándome a ponerme a su lado– Es mía.

–¡Que no lo soy! –me libere de su agarre– Ed, deja de comportarte de manera estúpida.

–¡Pero Helen! –intento tomar mi mano otra vez.

–Ya basta. –Renee se puso entre nosotros– Estas refiriéndote a MI novia como una cosa, y eso no lo voy a tolerar.

–¿Novia? Que estupidez. –le dijo Ed.

–¿Por qué una estupidez según tu? –le pregunte.

–Por que solo están jugando, ese tipo de relaciones no duran lo suficiente para poder considerarse noviazgos.

–Mi hermana lleva con Mel ya casi 2 años y les va muy bien juntas. –le respondí– Suenas como un tonto diciendo esas cosas. –tome la mano de Renee y nuestras cosas para irnos de ahí.

 

Desde ese momento solo nos estuvo observando, pero lo conocía, sabia que estaba planeando algo por lo que tendría que mantenerme alerta. La bandita que solía molestarme no lo había hecho por alguna extraña razón, Renee suponía que era por que Eduardo me había ayudado un día antes de las vacaciones y la verdad es que ya ni atención me ponían, eso era realmente un alivio y una preocupación menos.

Las clases transcurrieron de manera normal el resto del día. Al llegar a casa nos topamos con Darian que estaba sumamente concentrada en su lectura. Renee se dirigió a la cocina ya que le tocaba cocinar a ella, mientras que yo me sentaba al lado de mi hermana.

 

–Código civil y de procesos civiles. –dije mientras leía la portada del libro que sostenía mi hermana en sus manos, luego mire a la mesita de centro frente a nosotras y estaba el código penal y de procesos penal de nuestro estado.

–Noel le fue a armar un numerito a Mel en su trabajo, logrando que desde ahora le nieguen el acceso. –me conto mi hermana sin despegar su vista del libro.

–Eso es algo bueno ¿no? –le respondí.

–Si, pero lo mas probable es que intente ir a molestar a Renee a la escuela –me miro algo preocupada– esta tan loco que siento que hasta podría venir a la casa, así que busco una manera LEGAL de mantenerlo alejado de nosotras.

–¿No seria mejor ir con un abogado? –le pregunte– las leyes en nuestro país las tiene a su favor quien las conoce bien, y tu no eres abogada Darian.

–Ya lo se… –cerro el código civil y lo dejo en la mesita de centro.

–Mejor cuéntame sobre tu entrevista de trabajo.

–¡Oh! Eso muy bien, empiezo el lunes. –me respondió sonriendo.

–Ósea que tienes libre esta semana. –ella me asintió con la cabeza– ¿Y Mel logro que le dieran los días que quedaron pendientes de sus vacaciones?

–Si, fueron comprensivos al ver la situación en la que esta con Noel. –antes de que pudiera decir algo mas vi que Melissa se acercaba por detrás y la abrazaba.

–¿Y Ren? –me pregunto sonriendo.

–En la cocina.

 

Al ver que comenzaban a ponerse demasiado cariñosas me levante y fui a la cocina con Renee, le ayude a terminar de cocinar y preparamos todo. Cuando mi hermana y Mel se sentaron les platique un poco sobre el comportamiento de Ed. Melissa estuvo molestando a mi hermana diciéndole que si la engañaba con un niño de la edad de su hija destrozaría su autoestima, mi hermana solo decía que entre risas por los pucheros de Mel que eso nunca pasaría. Terminamos de comer, mi hermana y Melissa se fueron a ver una película mientras que Renee y yo decidimos hacer tarea, cuando ya casi habíamos terminado el timbre de la casa sonó, quisimos ignorarlo pero no nos fue posible ya que escuchamos como estaban discutiendo. Al bajar nos topamos con Noel en la entrada discutiendo con Darian mientras Melissa la tomaba de la mano y solo escuchaba lo que ambos decían.

 

–Hija, que bueno que vienes. –le dijo a Renee al notar nuestra presencia.

–¡No soy tu hija! –le respondió Renee.

–Claro que lo eres. –dijo Noel intentando dar un paso dentro de la casa.

–Hey, quédate afuera de MI casa. –le dijo mi hermana evitando que entrara.

–Oigan, yo he estado intentando todo este tiempo, en buen plan convivir con ustedes. –decía Noel mientras miraba a Mel– pero esta –señalando a mi hermana– no me deja hacerlo, así nunca podre demostrarles lo mucho que me importa que seamos una familia.

–Noel. –Mel se veía algo temerosa– No queremos ser una familia contigo, ni Renee, ni yo.

–¿Pero porque no? –en serio que era necio Noel– Las relaciones de mujeres no tienen futuro. –recordé que las misma palabras la había dicho Ed unas horas atrás y me moleste mas.

 

Baje y camine hacia el teléfono mientras escuchaba los tontos argumentos que daba Noel, mi hermana era quien le contestaba y Mel intentaba tranquilizarla mientras Renee solo observaba desde las escaleras. Luego de llamar a la policía e informarle a Noel, salió casi huyendo de la casa diciendo que volvería. Mi hermana estaba furiosa mientras que Mel y Renee solo estaban en silencio, imagine que estaban pensando en la situación. Camine hacia Renee y la abrace ella no me correspondió, pero tampoco se separo de mi. Comenzaba a pensar que la mejor solución seria la que mi hermana tenia en mente, buscar una manera legal de mantenerlo alejado, si bien no significaba que eso lo haría mantenerse lejos al menos seria buen antecedente para una detención y protección si las cosas se salían de control.

 

–Deberíamos terminar nuestra tarea.

 

No dije nada, solo volvimos a donde estábamos a continuar con nuestro trabajo. Cuando por fin terminamos pensamos que podríamos ver una película juntas, cuando entro Darian con un semblante bastante serio y cargo a Renee como si fuese una princesa, por más que mi pelirroja se quejo y pataleo mi hermana no le hizo caso, bajaron a la sala, conmigo detrás de ellas. Puso a Renee sobre las piernas de Melissa quien tenía una cara de confusión bastante notoria.

 

–A esto no me refería cuando te dije que quería un bebe. –le dijo Mel a mi hermana.

–¿Qué no Renee es tu bebe? –respondió mi hermana.

–Pues si, pero yo quiero un bebe de cabello castaño como tu. –Mel hizo un puchero que me hizo sacar una sonrisa por lo tierna que se veía a pesar de que ya era una adulta, mire a mi hermana, estaba sonrojada.

–L-lo pensare. –respondió finalmente Darian.

–¿En serio? –pregunto felizmente Melissa.

–Si, en serio.

 

Renee se levanto de las piernas de su mamá con el rostro rojo y camino hacia mi, Darian se sentó a un lado de donde estaba Mel y comenzaron a platicar sobre la cuestión del posible bebe, me emociono un poco la idea de volverme tía, pero por la expresión de Renee no parecía querer ser “hermana mayor”. Tome la mano de Renee y la guie hasta mi habitación para poder ver películas. Estuvimos ahí hasta la hora de la cena, al bajar mi hermana ya tenia todo listo y seguía hablando con Mel, pero ahora discutían por cual seria la habitación del bebe por lo que pude notar que iban bastante serio con ese tema.

 

Luego de la cena Renee se fue a bañar mientras que yo pensaba si usar el otro baño o esperar, mientras lo meditaba mi hermana entro a mi habitación, me comento que no podría hacer de comer al día siguiente, ni Mel, por que irían a ver a un abogado para tratar el tema de Noel, por lo que me iba a tocar preparar la comida a mi.

 

–No hay problema. –respondí– ¿Lo consultaste con el señor Ousset? –le pregunte recordando a un muy buen amigo de papá.

–Si, por cierto Alice te manda saludos. –me comento mi hermana con una sonrisa.

–¿Alice no estaba en Italia estudiando? –pregunte confundida.

–Al parecer decidió desviar un poco la carrera que pensaba estudiar. Regreso hace poco, dijo que quizás pase el fin de semana a saludar.

–Eso es genial. –hacia bastante tiempo que no me comunicaba con ella mas que por mails, pero por cuestiones de la universidad no podía mandarme tan seguido como antes, ella era mayor que yo por 2 años. Por desgracia ella tuvo que irse a estudiar a una academia- internado a los 16 años, por lo que deje de verla cada fin de semana como solíamos hacer.

–Lo más probable es que mañana la vea. –me aviso Darian.

–Entonces dile que si no puede venir me avise y yo podría ir con Renee, dale mi nuevo numero de celular.

–Claro que sí.

 

Mi hermana salió de mi habitación mientras yo pensaba en mi amiga Alice. Fui hacia mi laptop y la encendí. Cuando por fin entre a mi correo note que tenia un mail de ella, lo había mandado 3 días atrás, hacia tiempo que ya no frecuentaba a checar mi mail por lo que no me había dado cuenta, solo decía que estaba de vuelta y que le mandara mi numero de celular. No le respondí ya que mi hermana la vería pronto, abrí una carpeta donde tenía algunas fotos con ella cuando salíamos a divertirnos juntas o con Ed.

 

–¿Quién es la rubia?

 

Al gírame me tope con Renee, que observaba la pantalla de mi laptop mientras se secaba su cabello, seguí pasando las fotos para que las viera junto conmigo.

–Hija de un muy buen amigo de mi papá. –le respondí– se llama Alice es una muy buena amiga mía.

–¿Y porque no la conozco?

–Por que estuvo viviendo en Italia hasta hace poco. –me levante de mi silla y tome mis cosas para ir a bañarme.

–¿Estuvo? –me pregunto confundida.

–Así es, de hecho saldremos con ella el sábado. –le informe.

–Esta bien.

 

Al día siguiente en la escuela Ed se decidió a intento otro acercamiento sin mucho éxito. Aunque nuestro día en la escuela estuvo pesado gracias a Eduardo la tarde estuvo mas tranquila, mi hermana y Mel llegaron a casa ya casi al anochecer, me conto como le había ido con el papá de Alice y que al parecer el que llamáramos a la policía ayer había sido algo bueno. Que le enviarían un citatorio a Ed a su trabajo, y que necesitarían algunos testigos, Mel le comentaría a sus compañeros de trabajo y Darian le diría a Marla ya que no podía ir a su trabajo a preguntar le a Cate si podía ayudarla.

Luego me conto que Alice ya estaba mas alta que yo (siempre tuvimos la misma estatura) y que le dio mi numero de teléfono para avisarme donde nos veríamos el sábado.

 

El día termino sin ninguna otra novedad, el jueves nos instalaron una cámara de seguridad en la entrada, pero Noel no se presento ese día. El viernes llego molesto a reclamar por que le habían enviado un citatorio levantándole falsos. Mi hermana estuvo discutiendo con el por un largo rato hasta que el se molesto tanto que tomo a mi hermana del cuello de su playera y la azoto contra la pared entrando a la casa. Mel le dio una fuerte bofetada para que soltara a Darian, el se molesto aun mas pero no hizo nada mas ya que Renee se puso frente a el lo tomo de la camisa y prácticamente lo arrastro a la salida.

Yo me había quedado con la boca abierta literalmente, no podía creer como se había puesto de agresivo Noel, se veía como alguien que solo hablaba y sin cumplir amenazas. Renee seguía molesta, nunca la había visto así antes, tome el teléfono ya que nadie mas parecía reaccionar y una vez mas llame a la policía como nos había sugerido que hiciéramos el papá de Alice.

 

Al día siguiente todas salimos de casa temprano para ir a la ciudad vecina a ver al Sr. Ousset y Alice, luego de 2 hrs de viaje llegamos. Nos recibió la mamá de Alice quien iba se salida diciendo que había surgido una emergencia en el hospital pero que espera que cuando volviera siguiéramos ahí. Entramos y en la sala nos topamos con el abogado estrella de mi hermana, el nos saludo e invito a mi hermana y a Mel a su despacho, no sin antes gritarle a Alice para que bajara.

 

Nos estamos un rato y conversamos sobre que podíamos hacer, no paso mucho rato antes de que bajara Alice junto con otra chica que tenia el cabello castaño oscuro y ojos color verde, camino hacia mi y me dio un fuerte abrazo el cual correspondí. Me levante del sofá para confirmar lo que mi hermana me había dicho, estaba mas alta que yo.

 

–Ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos. –me comento con una gran sonrisa.

–Si, bastante.

–Ah, mira ella es Janice. –me presento a la chica que estaba con ella– Es mi…

–Amiga. –se apresuro a responder Janice. Alice la mira molesta pero la castaña decidió solo ignorarla y me dio un apretón de manos.

–Ella es Renee. –les comente– es mi novia. –al decirlo observe a la pelirroja a mi lado la cual se había sonrojado.

–¡Ves! –exclamo Alice– Es su novia. –le dijo a Janice.

–¿Y que quieres que haga? –le respondió molesta a mi amiga.

–Ya recordé Janice es con la chica que vivías en Italia –dije recordando lo que me había contado en uno de los mails– que estudiaba contigo en la academia Remington.

–Pues si. –me respondió mi amiga ya no tan molesta.

–¿Academia Remington? –pregunto Renee– ¿Hace cuanto fue eso?

–Si lo preguntas por el incidente de hace dos años –le respondió Janice– si nos toco vivirlo.

–Debió ser algo aterrador. –cometo Renee.

–No tienes idea… –fue lo único que dijo Janice antes que Alice cambiara de tema.

 

Nos pusimos al día con  todo lo que habíamos hecho y pasado en el tiempo que descuidamos nuestra amistad, eso sin tocar el tema de lo que había pasado en la academia en la que estudio, pero prometió que me contaría en otra ocasión, yo solo sabia lo que los periódicos mencionaban, pero no era gran cosa. Salimos a caminar un rato y distraernos, me llamaba la atención de como se llevaba con su amiga, me parecían por ratos una pareja de recién casados, Alice se le colgaba del brazo o tomaba su mano, la trataba con  bastante cariño, por otro lado Janice se la pasaba seria o buscaba molestarla y discutían por ratos pero se les pasaba el enojo rápido.

 

Ya estaba anocheciendo cuando Janice recibió una llamada de su hermano para que fuera a casa, se despidió de nosotras y le prometió a Alice que la llamaría mas tarde. Al regresar a casa de Alice mi hermana y Mel platicaban con los padres de Alice, nos acercamos para unirnos a la conversación, el Sr.Ousset le pregunto a Alice por Janice, ella solo respondió que había vuelto a casa y su padre dijo “me agrada esa chica” y su madre agrego “a mi también” y luego le preguntaron algunas cosas a Darian sobre como era su vida en pareja. Mi hermana les conto toda la historia desde como conoció a Mel cuando era niña hasta la actualidad.

 

–Eso me motiva más a ayudarlas a que este sujeto deje de molestarlas. –dijo el padre de Alice.

–Gracias, de verdad. –le dijo Mel al señor.

–De nada. –respondió el señor Ousset– Ves Lizy, deberías seguir el ejemplo de Darian y Mel con Janice.

–¡Lo sabia! –exclame.

 

Los padres de Alice, mi hermana y Mel rieron mientras que Alice escondía su cara con sus manos y Renee fingía estar distraída con los cuadros que estaban colgados en la pared. Luego de cenar nos retiramos, Alice dijo que me mandaría un mensaje mas tarde. En el camino mi hermana nos conto lo que procede a hacer con respecto al caso de Noel, si todo resultaba en poco tiempo nos lo quitaríamos de encima, yo esperaba que así fuera. Antes de llegar a casa recibí un mensaje de Alice que decía que la próxima vez ella iría a visitarme.

 

Al llegar a casa cada quien se fue a su habitación, estaba por quedarme dormida cuando Renee entro a mi habitación, se acostó a mi lado y me dio un beso el cual correspondí en seguida, le cubrí con mis sabanas y ella me abrazo, había sido un día agotador, por lo que nos quedamos dormida casi de inmediato…