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lunes, 15 de mayo de 2017

Horror Cinema capitulo 06

6

–El otro día vi a Lili. –comento el pelirrojo mientras revisaba una caja de cartón que estaba polvorienta y enmohecida.
–¿Fuera de su casa? –preguntó Ezra entrando a la habitación y acomodándose un cubrebocas– Eso sí que es raro.
–Daba miedo, por eso no me acerque a saludarla.
–¿Miedo?
–Se veía demasiado seria. –camino hacia su amiga y extendió su mano– dame uno de esos.
La castaña le dio el cubrebocas extra que llevaba– Nunca he visto a Lili con alguna expresión que cause miedo, bueno si, cuando nos conocimos, pero fue porque estaba teniendo un debate con alguien.
–¿Entonces nunca la has visto molesta? –pregunto el pelirrojo.
–No, pero si la he visto seria. –recordó la primera que su editora llego y como su expresión de felicidad cambiaba mientras se metían en el tema de trabajo, parecía casi otra persona, aun así no creía que diera miedo– Si parece un poco fría.
–¿Cómo te fue con Dominique? –pregunto Dexter mientras volvía a remover el interior de la caja.
–Bien, aunque olvide el regalo de agradecimiento en casa. –dijo Ezra recordando el libro sobre el mesa de centro en su sala.
–¿Qué le compraste?
–Nada, le conseguí la primera edición del primer libro de Lilibeth autografiado.
–¿Ah? –Dexter se veía decepcionado– ¿Y para que le darás eso? –pregunto el pelirrojo dándole a entender que su regalo era algo sin ningún valor.
–Porque es fan de Lili, idiota. –se acercó y le pego con el dorso de su mano en la frente pero sin llegar a lastimarlo, solo lo suficientemente fuerte para que sonara– ¿Sabes lo difícil que es conseguir actualmente esa edición de ese libro?
–Yo no sé nada de libros. –respondió mientras se sobaba la frente.
–Me doy cuenta. –Ezra se acercó a un mueble viejo y abrió un cajón, entonces sonrió burlonamente– ¿Qué piensas hacer con esta colección de porno?
–¿Qué? –preguntó inclinándose para ver el contenido del cajón– Oh… Será mejor que quememos eso.

Ezra estaba tumbada en el piso de su estudio junto con Jess, ambas tenían ojeras que revelaban lo poco que habían dormido, llevaban 3 semanas sin descansar bien trabajando en el cortometraje. Estaban en su límite, pero ya casi terminaban, por eso era decidieron recostarse a descansar. Ir a un lugar más cómodo como el sofá o la cama no era una opción, porque caerían enseguida en el mundo de los sueños. Tenían sus celulares apagados porque eran una distracción, Desmond iba a cocinarles para asegurarse que no se descuidaran tanto. Cuando eran estudiantes universitarios Ezra había terminado en el hospital unas vacaciones por mal pasarse con un proyecto, Jessica ya tenía una relación con –en aquel entonces– estudiante de derecho, y a partir de ese momento el rubio comenzó a estar al pendiente de ellas cada que sabía que trabajaban en algo.
Ezra giró su cabeza para ver a su amiga, ella estaba cubriendo sus ojos con su brazo. Jessica tenía suerte, de los tres –cuatro si contaba a Lili– era la única con una pareja estable y que era capaz de lo que sea por su bienestar y felicidad. Se sintió nostálgica al recordar cuando ella tenía a alguien así también. No era que la extrañara, ya había superado eso por completo, lo que la ponía de esa manera era que no tenía a nadie con quien compartir.
Se enderezo y vio el monitor de su computadora, el programa de edición estaba abierto ya casi terminaba la renderización.
–¿Cuándo deberíamos mostrarles el corto a todos? –preguntó la directora.
–No lo sé, cuando quieras. –contestó enseguida la jefa de fotografía.
–Dexter y Carol se van a una grabación al extranjero. –le recordó a su amiga.
–Son la pareja del momento después de todo, tuvieron suerte de quedar juntos en esa nueva película.
–Vamos a programarlo para el fin de semana.
–¿Dónde está Desmond? –Ezra camino hacia la puerta– Tengo hambre.
Jessica consultó su reloj– No debe tardar, él también tiene trabajo.
–¿Cómo le haces para conseguir permiso en la universidad?
–Oh, les dejo tarea y ellos saben que tendrán examen en cuanto yo regrese. –respondió Jess– Y como les vale el 45% de su calificación ese examen realmente se centran en seguir el temario.
–¿De verdad? –como vio que su amiga asentía con la cabeza agregó– Cruel.
Escucharon el timbre y Jessica corrió para abrir la puerta con su amiga detrás de ella. Desmond había llegado con bolsas de un restaurant de comida china. Ezra hizo un puchero, no era muy fanática de ese tipo de comida, el rubio sonrió al ver su cara y le extendió una de las bolsas.
–Ya sé que tu solo comes arroz con camarón.
–Gracias. –dijo la directora cambiando su expresión a una de alivio– Aunque también como los fideos con camarón.
–¿Cómo van con el trabajo? –pregunto el rubio.
–Hoy si llego a dormir a casa. –contestó Jessica.
–Me da gusto escuchar eso. –se acercó y le dio un rápido beso en los labios a su esposa.
–¿Quieren ver algo? –preguntó Ezra acercándose a la pila de películas que tenía en el mueble de la pantalla.
–¿Tienes la naranja mecánica? –preguntó Desmond– Hace tiempo que tengo ganas de verla.
–¿Con quién crees que hablas? –dijo Ezra con una sonrisa– Debe estar por aquí. Le dio un rápido escaneo a su colección.
–Yo preferiría ver Los extraños o La purga. –comentó Jess haciendo que su amiga detuviera su búsqueda.
–¿Home invasion? –cuestionó la directora a su amiga– Creo que eso debimos hacerlo antes de la grabación de nuestro corto.
–Me dieron ganas de ver esas películas precisamente por lo del proyecto.
–Hablando del proyecto. –interrumpió el rubio– ¿Si saben en qué fecha están viviendo verdad?

Dominique estaba frente a la casa de Ezra, con Jessica a su lado. Una hora atrás su maestra y amiga la había ido a buscar a su departamento interrumpiendo su maratón de Face off. Le dijo que el trabajo había sido finalizado y debía ir a verlo a casa de la directora en ese momento, pero ella realmente no tenía ganas de salir de casa. Luego de un breve diálogo en el que ella no tuvo ni voz ni voto fue arrastrada tal y como estaba al punto de reunión. Suspiro pesadamente caminando rumbo a la puerta de entrada con la castaña, lo bueno era que no tuvo tiempo de cambiar de ropa al volver de la universidad. Vio a la mujer que abría la puerta y se convenció de que de haber estado en fachas no la hubiera sacado así, habría esperado a que se cambiara… o al menos eso quería creer.
Al entrar vio a Ezra caminar hacia la cocina, y una rubia que identificó como Caroline detrás de ella. Avanzaron hacia la sala donde Dexter, Regan, Francine y Ashley estaban dialogando acaloradamente en el sofá. Jhonathan, Darius y Jhon –que de alguna manera lograron acomodarse– en uno de los love seat, mientras que en el otro estaban Steve y Derek. La pantalla estaba encendida y vio algunas escenas de una película de terror que le parecía familiar, pero no logro reconocer. Entonces apareció Ezra que al verla le sonrió, ella hizo un gesto con la mano para saludarla.
–¿Qué han hecho sin mi? –pregunto Jessica.
–Decepcionarme. –respondió rápidamente Ezra cambiando su expresión a una de fastidio– ¿Ya te diste cuenta de lo que están viendo? –cuestiono a su amiga con un tono muy notorio de indignación.
Jess volteo a ver la pantalla– ¿El remake de Evil Dead? –frunció el ceño– ¿Qué hacen viendo esa cosa?
–No lo sé… –camino hacia una de las habitaciones.
–Oh… así que era Evil Dead, cuando salió hace 3 años en el cine fui bastante ilusionada. –comentó Dominique, Ezra ya venía de regreso– Después de todo es uno de las grandes clásicos de la época de los 80’s, pero… –hizo una pausa intentando buscar las palabras correctas– fue bastante decepcionante. Convirtieron una brillante obra de Sam Raimi en algo mainstream, ¿en que estaba pensando Federico Álvarez? Es verdad que es más sangrienta que la original, y que los efectos son mucho mejores, pero no vamos a comparar algo de hace tres décadas con lo que hay ahora, los efectos de sonido fueron terribles, se perdió la sensación de claustrofobia que te daba la versión clásica y fue terrible el cómo intentó asustarnos que algo que parecía terror asiático y por ultimo ¿lo del perro era necesario?
Ezra se acercó y la abrazo– ¡Podría besarte en este momento! –exclamó de la emoción al escuchar lo que la joven había dicho. Dominique se tensó por el contacto y agradeció que la directora no lo prolongará mucho, se había sentido incómoda.
–Bueno, aún no he terminado con la crítica. –informó la maquillista.
–No te preocupes con eso ya te ganaste al 50% de las personas en esta casa. –le dijo Jess mientras la despeinaba.
Ezra estaba dándoles a todos un discurso de sobre como una estudiante sabía más que ellos y tenía mejor gusto. La directora recordó el regalo que tenía para la chica y se retiró mientras escuchaba que Dexter le preguntaba a Dominique su opinión sobre el episodio II de Star Wars. Ezra entró a su habitación y revoloteo entre sus cosas ya que no recordaba donde lo había puesto, pasaron algunos minutos antes de que encontrara la bolsita donde había metido el libro, la reviso y regresó hacia donde estaban todos.
–Dominique. –llamó a la chica captando su atención y haciendo que su pelirrojo amigo hiciera un puchero por interrumpir la conversación– Un regalo de agradecimiento por aceptar. –fue lo único que dijo antes de extenderle la bolsa de regalo color negra que tenía todas las letras del abecedario en blanco.
–Gracias. –dijo la chica con una sincera sonrisa tomando el regalo.
Ezra estaba esperando que Dominique lo abriera cuando escucho el timbre, camino hacia la puerta y al abrirla se topó con una sonriente Lilibeth. La escritora se le fue encima a la directora y ambas cayeron al suelo atrayendo la atención del resto de las personas en la casa. Ezra se quejaba intentando quitarse a su amiga de encima mientras esta se aferraba con más fuerza a ella.
–¡Lili! –empujó a la cobriza sin éxito– Nos están viendo…
–Eso está bien –dijo divertida la joven– Así se van enterando de nuestro amor, Laurie.
–¡Hola Lili! –saludo Dexter luego de examinar la situación.
–¡Hola cabeza de rábano! –regreso el saludo la escritora separándose de Ezra y poniéndose de pie.
–¿Estas drogada? –preguntó la directora levantándose.
–¿Qué? –pregunto falsamente ofendida– Yo no hago esas cosas, ¿verdad Yun? –preguntó mirando hacia la entrada donde estaba su editora con cara de pocos amigos y un tic raro en el ojo.
–¿Trajiste a tu editora? –Ezra vio a Lili y esta solo se encogió de hombros.
–Tengo un poco atrasado mi trabajo y ella vino para asegurarse de que no pierda más tiempo del necesario.
–¡Me dijo cabeza de rábano! –se quejó Dexter haciendo que todos le prestaran atención por lo atrasado de su reacción.
–Lamento sonar ruda, pero Liv tiene mucho trabajo. –comentó Yunuen ingresando al domicilio y pasando a donde estaban los demás.
–¿Liv? –le preguntó Ezra a Lilibeth.
–¿No te sabes mi nombre completo? –se veía sorprendida.
La editora miro la pantalla e hizo un gesto de desaprobación– ¿Por qué están viendo eso en lugar de la de 1981?
–¿Es genial verdad? –le pregunto Lili a Ezra mientras caminaba hacia Yunuen.
Todo ese tiempo la joven maquillista había estado observando toda la situación, al principio curiosa, y luego sorprendida al reconocer a la escritora. La conocía porque en el último volumen de la antología de cuentos de terror Metus, incluyeron una foto de ella en una de la solapas. Se acercó a donde estaba la escritora que le decía algo a su editora haciendo que esta se sonrojara he hiciera un puchero.
–¿Lilibeth Olivier Matheson? –pregunto la rubia captando la atención de un par de pupilas color lila.
–¡Oh! Alguien aquí sabe mi nombre completo. –comentó mientras observaba a su amiga directora que no le estaba prestando atención ya que estaba viendo fijamente a la maquillista.
Al confirmar lo que ya sabía comenzó a buscar con la mirada algo, luego puso su vista desesperada en la directora y se acercó rápidamente a ella ante la mirada confusa de la escritora. Dominique tomó las manos de Ezra.
–Papel y un lapicero por favor.
–¿Para qué? –preguntó la directora, aunque ya sabía la respuesta.
–Es mi escritora favorita y está aquí en tu casa… –hizo una pausa y frunció el ceño– ¿Por qué está en tu casa? –antes de que la directora pudiera responder continuo– ¿Por qué te embistió en la entrada y hablo de amor?
Ezra puso sus dedos en los labios de la joven para que guardara silencio, ese gesto hizo que la chica se sobresaltara y retrocediera un paso– Lili es mi amiga. –respondió de lo más tranquila– La invite a mi casa porque quería que viera el resultado del guión que le di a leer. Y hablo de amor porque está loca. –la directora no estaba segura del motivo por el que le estaba dando explicaciones, pero creyó que era lo correcto– No necesitas papel ni pluma, abre tu regalo. –le pidió a la rubia.
Dominique abrió con cuidado la bolsa y sonrió al ver el contenido, era la primera edición de Chess, pasta dura con solapas e imágenes a color en cada inicio de capítulo. Ella solo había podido conseguir la segunda edición, la que estaba sosteniendo en sus manos en ese momento era imposible de conseguir desde que había salido la tercer edición. Se giró emocionada hacia Ezra, pero esta la detuvo y le dijo que la mejor parte estaba en el interior y al abrirlo se encontró con el autógrafo de Lili y una dedicatoria para ella. Sin poder contenerse y aun sosteniendo el libro se lanzó sobre la directora haciendo que se acercara a ella más de lo debido, de alguna manera logró mantenerse a una distancia aceptable con la rubia colgando de su cuello, su corazón acelerado y un poco nerviosa por la cercanía.
–De nada. –dijo Ezra mientras veía que Lili le sonreía de manera sugerente, esto provocó que se sonrojara.
Dominique reaccionó y se separó de ella rápido disculpándose, se había dejado llevar por la emoción, vio que la mayoría seguía viendo la pantalla y debatiendo sobre la misma, sólo Dexter, Jessica y Lili les habían estaba prestando atención. Cuando vio a la escritora sonreír se acercó a ella para intentar entablar una conversación, mientras Ezra se recargaba en la pared suspirando, sus palpitaciones parecían estarse normalizando, vio a su amiga hablando con la madre de su hijo y luego le prestó atención a Yunuen, quien no se veía para nada feliz.

La editora de Lilibeth había hecho que quitaran la película, con el argumento de que la escritora tenía mucho trabajo que hacer, a pesar de las quejas del equipo de Ezra terminaron poniendo el cortometraje. Quedaron satisfechos con el resultado final, pero no con la duración del proyecto –eso significaba que les iban a pagar menos– aun así no hubo mucho revuelo ya que la directora les habló de su nueva idea, en esta ocasión sería una obra de teatro. Caroline y Dexter no iban a participar, ya que pronto debían irse de viaje y no estaban seguros de cuánto les tomaría el rodaje de su película. Poco a poco empezaron a dejarla sola, hasta que solo quedaban Jessica, Dominique, Yunuen y Lili.
Desde que la maquillista había logrado obtener la atención de su escritora favorita no había parado de hablar, a Lili lejos de molestarle la situación le divertía, sobre todo por los gestos de su editora. Por otro lado su amiga directora la observaba con una expresión indescifrable y eso también le gustaba. Yunuen miraba su reloj cada cierto tiempo y se lo señalaba a Lilibeth indicándole que era hora de irse, pero ya casi tenían una hora de esa manera.
Jessica se había acerco a Ezra con la intención de hablar sobre el festival del fin de semana, pero noto a su amiga distraída y bastante seria, algo que no era usual en ella cuando no estaba trabajando.
–¿Ocurre algo? –le pregunto Jessica sacándola de sus pensamientos– ¿Kirby te dejo adolorida con su efusiva muestra de afecto?
–No. –se frotó el cuello– Quizás un poco, imaginé que me daría un abrazo, no que se colgara de mí. –vio a la rubia hablando con Lili y se dio cuenta que la maquillista no solo era más alta que ella, si no también más que su amiga escritora.
–Yo tampoco lo imagine, no es una persona muy física. –cambio su tono de voz a uno más juguetón– Pero tu mi querida amiga, sí que sabes cómo cortejar a una mujer.
Fulminó a su amiga con la mirada– Yo no estaba intentando hacer eso, solo era un agradecimiento porque confía en mí lo suficiente para dejarme a su hijo.
–Claro. –dijo Jess con un tono de burla.
–Liv… –Yunuen le hablo a Lili con un tono de súplica que llamó la atención de todos los presentes– Estas muy retrasada con el trabajo, y tenemos una fecha de entrega.
–Lo lamento. –Lilibeth se acercó a ella– Tienes razón. –su editora más que molesta parecía frustrada, y le pareció que era el momento indicado para dejar de torturarla, aunque si estaba disfrutando de la plática sobre libros con Dominique– La verdad es que lo que te pase es solo el 50% de lo que llevo escrito.
Yunuen se quedó varios segundos viendo a la mujer frente a ella intentando procesar lo que le acababa de decir– ¡¿Qué?!
–Que llevo bastante adelantado, voy a tenerlo listo antes de la fecha límite al ritmo que voy. –comentó la escritora con una gran sonrisa esperando la reacción de su editora que sabía no sería afectuosa. 
Yunuen cubrió su rostro con sus manos y soltó un fuerte bufido en un intento por reprimir un grito, dejó caer sus brazos a los costados, fulminó a su escritora con la mirada y sin decir una sola palabra salió de la casa de la directora. Lilibeth se quedó mirando hacia la puerta de salida sin entender que había pasado porque aquel no era ninguno de los escenarios que había formulado en su mente. Muchas veces ya le había hecho eso –aunque era la primera vez que se lo confesaba– y cuando le mandaba un milagroso e inesperado adelanto de 4 o 5 capítulos que eran imposibles de tener de un día para otro ella se limitaba a golpearla –sin lastimarla– en su hombro. Pero esta vez las cosas no habían salido como siempre.
–Esto se ve como un divorcio. –comentó Jessica.
Lili la vio con una expresión de angustia y se despidió rápidamente sin esperar respuesta para ir detrás de su editora, con la esperanza de que no estuviera tan molesta como parecía.
–¿Ellas son pareja? –preguntó Dominique.
–No. –Ezra suspiro.
–Por un momento creí que sí. –comentó la rubia– Y comenzaba a sentirme mal por monopolizarla.
–No te preocupes por eso, y si Lili se queda sin editora lo tendrá merecido. –Jess observó la pantalla de su celular– Después de todo se la pasa torturando a Yunuen.
–¿Hora de irse? –preguntó Ezra ya que su amiga tecleaba algo en su móvil.
–Sí, Desmond dice que ya está lista la cena. –vio a su alumna– Vamos.
Dominique se puso frente a Ezra y le dio otro abrazo– Gracias por la invitación y el regalo, Ezra.

Aquella era la primera vez que la maquillista se refería a ella por su nombre y por alguna razón se había emocionado y no pudo evitar externarlo con una sonrisa, su amiga también se despidió de ella, las acompañó a la puerta y las vio subir al auto. Ezra se quedó algunos segundos recargada en el marco de madera con la mirada perdida y pensando en su día. Cerro la puerta, camino hasta el sofá frente a la televisión y se dejó caer en él. Encendió la pantalla y comenzó a cambiar de canales hasta que le llamó la atención Bruce Campbell en acción con su mano sierra eléctrica, sonrió y decidió que lo dejaría ahí, después de todo Ash vs evil dead le había gustado desde su estreno el año anterior. Cuando mostraron algunas escenas de la película de Evil dead recordó lo que había dicho Dominique horas atrás sobre el remake, entonces suspiró pesadamente al rememorar el contacto físico que había tenido con la chica y frunció el ceño, en aquel momento sintió algo que le parecía familiar, pero no quería pensar demasiado en ello, Dominique era un persona con la quizás no volvería a hablar luego de un tiempo, y aun si aceptaba su propuesta de trabajar juntas su relación sería únicamente laboral…

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